Aleyas y Suras

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El Santo Corán es la Palabra sagrada de Al-lah transmitida al Santo Profeta Mohammad (la paz y bendiciones de Dios sean con él) por revelación divina a lo largo de un período de veintitrés años. Es la Sagrada Escritura del Islam que muestra el camino verdadero y perfecto hacia la salvación. Contiene un código completo de enseñanzas y leyes en concordancia con las necesidades de cada época y proporciona medios para el desarrollo moral y espiritual de toda la  humanidad, así como el remedio para sus males. El Santo Corán explica el verdadero objetivo de la existencia humana, que es adorar y servir a Al-lah, su Creador,  y obtener la proximidad a Él.

El Santo Corán está dividido en capítulos y versículos. Tiene ciento catorce capítulos.

El capítulo se llama “sura” y cada uno de ellos posee un nombre específico y un número variable de versículos. Los versículos se llaman “ayah”. El Santo Corán se ha dividido en treinta partes para que pueda ser completado en el mes de Ramadán.

¿Porque se le llaman aleyas?

El significado de “Âiah”

El significado lingüístico del vocablo “Âiah” (aleya) es “signo o señal clara y evidente”. En los empleos Coránicos ha sido utilizado este mismo significado lingüístico, teniendo en cuenta sus diferentes aspectos:

  1. Signo y señal:

هَذِهِ نَاقَةُ اللّهِ لَكُمْ ءَايَةً

«Dijo: ¡Oh, Señor mío! Concédeme una señal de ello!»  (Sûra Marîam, 19:10)

مَا نَنَسَخْ مِنْ ءَايَةٍ أَوْ نُنْسِهَا نَأْتِ بِخَيْرٍ مِنْهَا أَوْ مِثْلِهَا

«No abrogamos ningún mandato ni lo dejamos en el olvido, sin reemplazarlo por otro mejor o semejante». (Sura Al-Baqarah 2:106)

فَاَرْسَلْنَا عَلَيْهِمُ الطُّوفَانَ وَالْجَرَادَ وَالْقُمَّلَ وَالضَّفَادِعَ وَالدَّمَ ءَايَاتٍ مُفَصَّلاَتٍ

«Entonces les enviamos el diluvio, la langosta, los parásitos, las ranas y la sangre como signos evidentes». (Sura Al-‘Arâf, 7:133)

لَقَدْ كَانَ فِي يُوسُفَ وَإِخْوَتِهِ ءَايَاتٌ لِلسَّآئِلِينَ

«Por cierto que en (la historia de) José y sus hermanos hay signos para los que inquieren». (Sura Îûsuf, 12:7)

  1. Milagro:

هَذِهِ نَاقَةُ اللّهِ لَكُمْ ءَايَةً

«Ésta es la camella de Al·lah que es un milagro para vosotros». (Sûra Al-‘Arâf, 7:73.).

وَلَئِنْ أَتَيْتَ الَّذِينَ اُوتُوا الْكِتَابَ بِكُلِّ ءَايَةٍ مَا تَبِعُوا قِبْلَتَكَ

 «Aún cuando presentaras cualquier clase de milagros ante quienes recibieron el Libro, jamás adoptarán tu qiblah» (Sura Al-Baqarah, 2:145)

El significado terminológico de “Âiah”

En los siguientes casos la palabra “aleya” se utiliza para referirse a un vocablo o vocablos del Corán independientes de la frase anterior y posterior a ésta, y forma parte de una sura.

La palabra “âiah” (aleya), terminológicamente, tiene una raíz coránica y ha sido utilizada en algunos casos:

كِتَابٌ فُصِّلَتْ ءَايَاتُهُ قُرْءَاناً عَرَبِيّاً لِقَوْمٍ يَعْلَمُونَ

«Es un Libro cuyas aleyas han sido detalladas. Es un Corán arábigo para gente que tiene conocimiento». (Sûra Fussilat, 41:3)

المر تِلْكَ ءَايَاتُ الْكِتَابِ

«Alif Lâm Mìm Râ’. Estas son las aleyas del Libro». (Sûra Ar-Ra‘d, 13:1)

الر تِلْكَ ءَايَاتُ الْكِتَابِ الْحَكِيم

«Alif Lâm Râ’. He aquí las aleyas del Libro Prudente». (Sûra Îûnus, 10:1)

وَإِذَا تُلِيَتْ عَلَيْهِمْ ءَايَاتُهُ زَادَتْهُمْ إِيمَاناً

«Y cuando se les recita sus aleyas se les acrecienta su fe». (Sûra Al-Anfâl, 8:2)

El significado de “Sûra”

سُورَةٌ أَنزَلْنَاهَا وَفَرَضْنَاهَا وَأَنزَلْنَا فِيهَآ ءَايَاتٍ بَيِّنَاتٍ

«He aquí una sura que hemos revelado, impuesto, y en la que revelamos lúcidas aleyas». (Sûra An-Nûr, 24:1)

Lingüísticamente el vocablo “Sûra” ha sido utilizado de dos formas: con y sin el grafema “hamzah” .

  • Con el grafema es “Su’r”. Este vocablo significa sobrante de bebida o comida, y su plural es “Asâr”.
  • En caso de que no lleve grafema o vocal corta proviene de la raíz “Sûr” que significa “pared”, del mismo modo que el árabe llama “Sûr Al-Madînah” al muro que rodea la ciudad, y la Sura del Corán, en forma metafórica, es como un muro para las partes del Corán, a las cuales abarca al igual que un muro a la ciudad.” El plural de este término con esta definición es “âswâr” y “ sîrân”.

3. “Sûra” originalmente significaba el enaltecimiento y la elevación.“Sîn”, “wau”, “râ’” es una raíz única con el significado de “elevación” y “enaltecimiento”.

El plural de “Sûra” cuando significa jerarquía y elevación es, “sûr”, “suwar”, “sûrât” y “suwarât”. Cualquiera de los tres significados arriba mencionados concuerda con el significado terminológico de “sura” que es un grupo de aleyas en un marco específico, comenzando con el Nombre de Dios.

“Sûra” si es que su raíz tiene hamzah, fue llamada así porque es una parte del Corán. O porque la sura del Corán es como una fortaleza inquebrantable e impenetrable, y del mismo modo que las torres y muros de una ciudad, abarcan y dominan la ciudad, la Sûra también abarca las aleyas y las relaciona.

En el tercer significado es denominado “Sûra” porque es palabra de Dios y goza de nobleza, jerarquía y un rango elevado; o porque su lectura y recitación enaltecen y engrandecen la jerarquía de su recitador.

La filosofía de la división del Corán en suras.

En cuanto a la razón y filosofía de la división del Corán en diferentes suras, los expertos del Corán han enumerado varios provechos. Naturalmente la división del Corán en suras por parte de Dios, no fue realizada sin sabiduría ni objetivo, ya que en el Corán existe la mayor minuciosidad y delicadeza e incluso existe una atención especial en la elaboración de sus letras y palabras.

Aquí se exponen algunos de los beneficios de la división del Corán en suras y recordamos que definitivamente éstos no se limitan a lo que aquí mencionamos:

  • Los diferentes objetivos y los diversos temáticos: En muchas suras existe un específico objetivo, que es el eje de todas las aleyas de esa sura. Incluso algunos intérpretes opinan que cada sura busca un objetivo particular. Este objetivo particular ha hecho que las aleyas vinculadas estén unidas en el marco de una sura, como por ejemplo: Las Suras Îûsuf (José), An-Naml (La Hormiga), Al-Fîl (El Elefante) etc., nos relatan la historia de un profeta o un acontecimiento histórico.
  • El aprendizaje, la recitación y memorización del Corán: La separación del Corán en suras facilita a los buscadores y devotos de la Palabra Divina el aprendizaje y enseñanza de éste. Cuando el recitador del Corán termina una sura, se siente más ansioso por iniciar la lectura de la siguiente. Este asunto en especial es más claro en la memorización del Corán, ya que la división en pequeñas y grandes partes facilita la memorización del Libro, de lo contrario disminuiría la ansiedad por memorizar el Corán y su memorización se dificultaría.
  • La inmunidad y resguardo del Corán ante la alteración de su texto: Una de las delicadezas del Corán y uno de sus aspectos milagrosos es esta misma división en partes independientes, llamadas “sura”. Esto facilitó su memorización, en especial las suras mecanas que eran en el comienzo de su descenso, cortas y rítmicas, y cada musulmán por lo menos podía memorizar algunas de ellas. Naturalmente fueron muchos quienes memorizaron todo el Corán.
  • Nada se compara al Corán, ni siquiera en las pequeñas suras: La división del Corán en suras, en las cuales el número de sus aleyas difiere en gran número una de otra, por sí solo constituye otro fenómeno interesante en el Corán, ya que el Corán ha convocado a todos a desafiarlo y ha dicho que si pueden traigan algo parecido. Este desafío abarca hasta las suras más cortas. El Corán, con su división en suras pequeñas y grandes, señala esta verdad que, la brevedad y extensión de las suras, no es condición de su milagro. Cada sura, por más corta que sea, se encuentra en la cima del milagro y la majestuosidad.

La clasificación de las suras.

Los expertos del Corán, en una clasificación general, han dividido las suras coránicas en cuatro grupos, otorgando a cada uno de éstos un nombre especial:

  1. As-Sab‘ut Tuwal o las siete suras más largas. (“Tuwal” es plural de “tûlâ” que es el femenino de “atwal” y significa “más largo”). Éste es el nombre de siete suras grandes del Corán que son: Al-Baqarah, Âli ‘Imrân, An-Nisâ’, Al Mâ’idah, Al-An‘âm, Al-A‘râf, pero respecto a la séptima sura existen diferentes opiniones, según Sa‘îd Ibn Ÿubaîr es la Sûra Îûnus, y según algunos otros es la Sûra Al-Kahf .
  2. Al-Mi’ûn (las centenales): Estas suras son más cortas que las suras “tuwal” y sus aleyas son alrededor de cien. Éstas son: At-Taûbah, An-Nahl, Hûd, Îûsuf, Al-Kahf, Al-Isrâ’, Al-Anbîâ’, Tâ Hâ, Al-Mû’minûn, Ash-Shu‘arâ’ y As Sâfât.
  3. Al-Mazânî: Las suras cuyas aleyas son menos de cien, las cuáles son aproximadamente veinte suras.
  4. Al-Mufassal (separado): Las suras cortas fueron denominadas “mufassal”, ya que son cortas y separadas a través de “Bismil·lah…”, o porque son muchas las separaciones de las aleyas en éstas. No existe diferencia de opiniones en que la última sura “mufassal” fuese la Sûra An-Nâs. No obstante, respecto a la primera sura “mufassal” existen versiones diferentes.

Existe otro tipo de clasificación para las suras coránicas como son, las suras mumtahanât, musabbahât, hawamîm (o sea las suras comenzadas con las letras Ha’ Mîm) y las suras ‘azâ’im (las suras que tienen prosternación obligatoria: As-Saÿdah, Fussilat, An-Naÿm y Al-‘Alaq).

El número de suras, aleyas y palabras del Corán

Todos están de acuerdo que el número de las suras coránicas es de ciento catorce. No obstante en la cantidad de las aleyas existe una diferencia de opinión. Esta diferencia no se debe a la disminución o agregado de aleyas, sino que únicamente es a causa de la forma en que fueron numeradas las aleyas. Han relatado que el motivo de la diferencia se debió a que el Profeta del Islam (BP) en el comienzo de cada aleya hacía un intervalo, luego unía esta aleya a la aleya siguiente. Por lo tanto, algunos suponían que esta unión se debía a que la aleya recitada no estaba completa, lo cual ocasionó diferencia de opiniones en el número de aleyas entre los musulmanes.

Meramente esta diferencia es una diferencia externa y aparente, sin tener  nada que ver con las aleyas y palabras del Corán en sí.

Cada uno de los famosos recitadores del Corán en las importantes ciudades islámicas sostenía una opinión diferente en cuanto al número de aleyas. Esas diferentes numeraciones eran conocidas con el nombre de las ciudades. Como ejemplo, cuando se dice el número “mecano” o “mequinense” es decir, el número de las aleyas Coránicas según la gente de La Meca que se basaba en la opinión de uno o algunos recitadores más famosos de esa ciudad.

Quienes consideran el número de las aleyas coránicas 6236, han preferido la “kufî” a otras numeraciones. Este número se atribuye a Hamzah Ibn Habîb Zaîîât, Abul Hasan Kisâ’î y Jalaf Ibn Hishâm. Hamzah ha manifestado que este número es trasmitido a través de Ibn Abî Laîlâ, que a su vez narra de Abû ‘Abdu Rahman Sulamî y él de Imâm ‘Alî Ibn Abî Tâlib (P).

Existe también entre los intérpretes y lingüísticos una diferencia en el número de aleyas, esta diferencia se debe también al modo de contar las aleyas y los artículos y prefijos o sufijos de las palabras, y no a otra cosa.

El cómputo de las palabras coránicas se ha realizado con dos diferentes métodos:

  1. El cómputo directo (palabra por palabra).
  2. El cómputo indirecto (el cómputo de las palabras derivadas y sus raíces).

De este modo, comparando los dos métodos mencionados y el ajustamiento de sus resultados mutuamente, se ha obtenido la siguiente estadística confiable:

Suras                 114

Aleyas              6236

Términos          77807

Esta estadística puede gozar de suficiente vigor científico.

En uno de los conteos se considera que la frase “Bismil·lahi ar-Rahmân ar-Rahîm” («En el Nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso») como una aleya independiente.

Se considera al número 6236 como correcto en cuanto al número de aleyas en el Corán, y se afirma que esta estadística aceptada, más correcta y más documentada, ya que es atribuida al Príncipe de los Creyentes, ‘Alî ibn Abî Tâlib (P).

Bibliografía: Las Ciencias Coránicas, Husain Yavan